Descubre todo sobre el squirt femenino, qué es y cómo puedes conseguir experimentar este fenómeno.
El squirt femenino es un fenómeno que despierta curiosidad en muchas personas. A continuación, exploraremos en detalle qué es el squirt, cómo ocurre y qué técnicas pueden ayudarte a intentarlo, siempre priorizando el disfrute y la comodidad.

¿Qué es el squirt femenino?
El squirt femenino se trata de la expulsión de un líquido durante la excitación o el orgasmo, lo que muchas mujeres describen como una experiencia placentera y liberadora. Aunque no todas las mujeres lo experimentan, y su origen sigue siendo objeto de estudio, cada vez más personas buscan información sobre cómo provocarlo de manera consciente. Según estudios, entre el 10% y el 54% lo han logrado, aunque aún es un tema que requiere más investigación científica.
💦 ¿Sabías que también existe el squirt masculino?
Cómo lograr un squirt femenino
Aunque no todas las mujeres pueden experimentarlo, disfrutar el proceso de exploración puede ser igual de placentero. Aquí tienes algunos consejos:
Relájate y prepara el entorno
Busca un lugar cómodo donde te sientas segura y relajada. Ten en cuenta que, si lo consigues, podrías mojar la zona, por lo que puedes usar toallas, sábanas impermeables o simplemente hacerlo en la ducha o bañera.
Explora y encuentra tu punto G
Introduce uno o varios dedos en la vagina y realiza movimientos suaves de vaivén para localizar el punto G, que se encuentra en la pared frontal de la vagina, cerca de la entrada.
Comunícate si estás con alguien más
Si estás explorando con otra persona, háblale sobre lo que sientes y guíalo hacia las zonas que te resulten más placenteras. Escuchar y comunicar lo que experimentas es clave.
Déjate llevar
Si sientes una presión en la vejiga o ganas de orinar, no te contengas. Relaja el suelo pélvico y permite que fluya. Acompañar el proceso con contracciones y relajaciones del suelo pélvico puede ayudarte a llegar al momento de liberar esa presión.
Conclusión
El squirt es una experiencia única y personal. Si decides intentarlo, recuerda que lo más importante es disfrutar del camino, sin presiones ni expectativas. La conexión con tu cuerpo y el placer de explorarlo son lo que realmente cuenta.